El gorro de cocinero o Toque Blanche con su forma característica tiene detrás una interesante historia.
Su forma actual es resultado de la evolución a lo largo de los siglos.
Todo empezó en Asiria (Mesopotamia), donde se dice que los cocineros tenían que usar gorros similares a las coronas de sus amos en las casas reales. Este reconocimiento de los amos era un símbolo de premiar a sus sirvientes más valiosos e imprescindibles. Los pliegos simbolizarían las mismas barras que las coronas de sus amos.
Aunque no probada esta teoría, otras fuentes dicen que la skufia de los monjes ortodoxos (sombrero), influenció en el diseño del gorro de cocinero. Cuentan que durante la caída del imperio Bizantino (final del siglo VI) huyendo de los bárbaros del norte, artistas e intelectuales buscaban refugiarse en los monasterios, algunos de ellos eran cocineros y trabajaron en las cocinas de dichos monasterios adoptando la vestimenta de los sacerdotes, pero eligiendo el color blanco en vez del negro.
Está documentado que el famoso cocinero de origen francés Marie Antoine Carême (1783-1833) chef del zar Alejandro I, los Rothschild, del príncipe Jorge IV de Inglaterra, de Napoleón I o el príncipe de Talleyrand, fue el que lo empezó a llamar como Toque Blanche. Y como símbolo de dignidad empezó a decorarlo con flores doradas.
Carême fue el que dictaminó que los gorros en la cocina debían de tener diferentes tamaños; los más altos únicamente para los chefs (mayor autoridad) y así distinguirlos de los cocineros más novatos.
La Toque Blanche o gorro de chef en sus orígenes debía tener 100 barras, que según la leyenda, además de representar la experiencia del chef, simboliza las 100 diferentes formas que un chef se supone sabía preparar un huevo.
En la actualidad, su forma cilíndrica permite una mejor refrigeración de la cabeza, sirve para evitar el sudor en la frente y la posible caída de cabellos en la comida.
La longitud del gorro del cocinero guarda relación con su posición jerárquica dentro de la cocina, cuanto más alto mayor autoridad, y el color blanco del gorro representa pulcritud además de ser el color que menos retiene el calor.
Interesante su historia, ¿verdad?
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