Entre las fibras naturales más utilizadas para la fabricación de tejidos se encuentra el algodón, la lana y el lino. Vamos a ver alguna de sus características y propiedades y a recomendar como es aconsejable proceder para lavar y planchar las prendas confeccionadas con estos tejidos para que se mantengan como nuevas con el transcurso de los años.
Algodón
El algodón es una fibra natural vegetal utilizada desde la antigüedad para la fabricación de tejidos. Debido a sus propiedades físico-químicas, se utiliza para confeccionar prendas de vestir y ropa de casa, es decir, camisetas, polos, calcetines, servilletas, manteles, sábanas, etc.
Sus características hacen posible que, en el proceso de fabricación, se pueda mezclar con otras fibras, naturales o sintéticas, así como someter a diferentes tratamientos, todo lo cual contribuye a que el consumidor encuentre en el mercado una gran variedad de colores y texturas.
Normalmente, el tejido de algodón no suele generar problemas en su lavado. Una de las mayores dificultades que se puede plantear es que el color original se vea alterado, o que la pieza se deforme o encoja, especialmente si se lava por primera vez. Además, la pérdida de color podría afectar también a otras prendas que se encuentren en contacto con aquélla, manchándolas y deteriorándolas.
Por eso y antes de nada, conviene asegurarse de cuál es la composición del tejido. Todas las prendas deben incluir claramente en su etiqueta las fibras de que están confeccionadas, así como el porcentaje de cada una de ellas.
Las prendas fabricadas exclusivamente de algodón pueden lavarse sin problemas en la lavadora, incluso se pueden someter a altas temperaturas y a un centrifugado intenso. Sin embargo y para que duren más, es recomendable utilizar programas menos agresivos, lavarlas en frío o a 40º C, y emplear centrifugados menos intensos. Un tratamiento más suave prolongará la vida de la prenda, mantendrá su color más tiempo y evitará que se deforme o encoja.
También es aconsejable hacer un primer lavado con la prenda sola o con otras prendas similares en color.
Si la prenda estuviera muy manchada, es preferible sumergirla previamente en agua con detergente durante unos minutos, o aplicar el detergente directamente sobre las machas de la prenda húmeda. De esta manera, se ablandarán y pueden incluso desaparecer completamente.
En caso de que el algodón esté mezclado con otras fibras más delicadas, como pueda ser la seda, conviene extremar las precauciones y seguir estrictamente las instrucciones del fabricante. En estos casos puede ser conveniente lavar la prenda a mano y olvidarse de la lavadora.
En lo que se refiere a la plancha, en general las prendas de algodón pueden salir de la lavadora bastante arrugadas. Para evitar en lo posible que se arruguen, un buen truco es intentar tender nada más terminar el programa de lavado, evitando dejar la ropa húmeda más tiempo dentro del tambor de la lavadora. También los programas que incluyen un centrifugado potente contribuyen a arrugar más la ropa.
Por este motivo, sería conveniente tender la prenda lo más estirada posible en una percha de plástico, evitando hacerlo en perchas de madera que podrían transferir sus pigmentos directamente a la prenda, manchándola. Si la prenda es de color, especialmente si se trata de prendas de coloración roja, marrón, azul o negra, hay que evitar que la luz solar incida directamente sobre ella. Si esto no es posible, se aconseja tender la prenda del revés o, si no, por la noche.
También es conveniente plancharlas antes de que se hayan secado completamente y utilizar planchas con vaporizador e, incluso, humedecer la prenda con un espray de agua. Además, como aguantan perfectamente el calor, se puede seleccionar una temperatura elevada. 40ºC es lo más aconsejable, pero pueden aguantar bien los 60 ºC.
En el caso de que se trate de una camiseta con alguna impresión plástica, tipo transfer, hay que plancharlas del revés, pues en caso contrario el calor de la plancha despegará el dibujo, que quedará adherido a la superficie de la plancha, con el consiguiente trastorno.
Las prendas más comunes 100% de algodón son las camisetas de manga corta y manga larga y sudaderas con o sin capucha.
Lana
La lana, como el algodón, es una fibra natural, pero en este caso tiene un origen animal. Esta naturaleza aconseja a tratar las prendas de lana con ciertos cuidados. Pueden ser lavadas en la lavadora, utilizando un programa especial, en el que la prenda no es sometida a centrifugado.
Eso significa que va a salir de la lavadora con mayor humedad que en los otros casos y conviene dejar secar la prenda horizontalmente, lejos de focos de calor.
Conviene que la temperatura de lavado sea fría, y si se prefiere lavar a temperaturas más elevadas, no superar los 40 º C.
También es aconsejable utilizar detergentes específicos para lana, que dejan el tejido esponjoso y evitan que encojan. Si se decide lavar la prenda a mano, se puede dejar la prenda en remojo durante unos minutos con agua f ría, en la que previamente se ha disuelto el detergente especial para lavar lana, y frotar suavemente. Enjuagar en agua fría o templada y añadir unas gotas de vinagre que ayuda a mantener el color y la textura de la prenda. No escurrir ni retorcer la prenda para eliminar el agua. Finalmente, estirarla sobre una toalla que absorba el resto de humedad y dejar secar en un tendedero horizontalmente para que no se deforme.
Para planchar, si es que fuera necesario, utilizar un paño de algodón limpio, de color claro, encima de la prenda, de esta manera se evitarán brillos y que el calor queme o estropee el tejido.
Aquí encontramos pantalones con lana, chaquetas y jerseys que llevan mezcla con lana.
Lino
El lino es un tejido natural de origen vegetal. Las prendas fabricadas con lino son muy resistentes, aunque algo ásperas, no tan suaves como las de algodón. El tejido es ligero y, como sucede con el algodón, muy recomendable para la confección de prendas frescas, utilizadas cuando la temperatura ambiental es más calurosa.
El mayor inconveniente del lavado del lino es que puede encoger, además, se arruga con mucha facilidad. Se puede lavar en agua fría, aunque también se puede lavar en caliente. El planchado no es fácil. Lo mejor es no esperar a que la prenda se haya secado completamente y utilizar la plancha a altas temperaturas. Es aconsejable utilizar el vaporizador de la plancha o, si no se tuviera, aplicar sobre la prenda agua en spray.
Seda
La seda es una fibra natural procedente de las larvas de los gusanos de la seda. Se sabe que los primeros artesanos fueron de origen chino y su fabricación se remonta al tercer milenio antes de Jesucristo. Su uso estaba reservado a la familia imperial china, pero poco a poco se fue extendiendo a otros estratos sociales y a otros países, como Italia.
Por otro lado, siempre se ha considerado un producto de lujo, por la elegancia y la caída que presentan las prendas con ella fabricadas.
Entre las prendas de seda se encuentran pañuelos, corbatas, ropa interior, vestidos y blusas de alta costura, etc. Es un buen aislante de la temperatura, por lo que sus prendas proporcionan calor en invierno. También se fabrican prendas para el hogar, como cortinas, tapicerías, alfombras, etc.
Muchas de sus aplicaciones han ido siendo sustituidas por fibras artificiales, como el nylon.
Debido a esa característica de aislante, es poco transpirable y la prenda tiende a tomar olor fácilmente, por eso hay que lavarla cada vez que se usa.
Si es posible, conviene hacerla limpiar por profesionales, en tintorería ya que el agua y el detergente puede deteriorar la prenda, especialmente pueden afectar a los colores originales. Suele desteñir, por lo que si se decide lavar en casa, hay que lavarla a mano, con detergente suave neutro para prendas delicadas y de bebés. No frotar.
Una vez lavada, tender en horizontal, pues si se cuelga de una percha o de la cuerda, pueden sufrir una deformación. Hay que evitar que el sol incida directamente. Normalmente, las prendas de seda no necesitan plancha, pero en caso contrario, se aconseja que la prenda esté todavía con humedad y elegir una temperatura suave o media.
Lo más común es encontrarnos es corbatas de seda.
Cáñamo
Los filamentos de esta fibra se encuentran en una planta del mismo nombre perteneciente a la familia de las cannabáceas, y que, normalmente se encuentra en climas templados y húmedos. Se elabora de forma parecida al lino. Con ella se fabrican tejidos rústicos. No es muy resistente al lavado.
Yute
Se extrae de las tiláceas, plantas que se cultivan principalmente en la India y en China. Para conseguir la fibra los tallos de la planta, primero se secan, luego se maceran y después se sigue el proceso de forma parecida a la utilizada con el lino. Con el yute se fabrica sacos y bolsas, si como alfombras y otros tejidos que se usan en decoración.
Vidrio
Sustancia que se obtiene por fusión y posterior y enfriamiento rápido de óxidos de sílice junto con otros elementos; con ella se fabrican las fibras de material aislante.
Amianto
Proviene del asbesto, da fibras flexibles, finas y sedosas y normalmente son utilizadas para la fabricación de tejidos ignífugos.
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