El delantal es una prenda exterior de protección que cubre principalmente la parte delantera del cuerpo. Tiene la función de protección de la ropa de debajo, por motivos de higiene e incluso por otros motivos estéticos o de imagen.
Según el libro “Apron Chronicles” una mujer de 94 años comentaba: «Una no terminaba de verse arreglada hasta que te ponías un delantal», lo cual era muy habitual ya que por los años 40 y 50 guardaban en un cajón del armario un montón de delantales. Había de varios tipos según la ocasión, delantales para cocinar, delantales para recibir visitas, delantales para hacer las labores de la casa…, una costumbre que ha caído cayendo al ser la mujer más independiente y no ser necesariamente un ama de casa.
El origen de esta prenda tan simple y útil se remonta a 1200, utilizado para cubrirse los torsos en los oficios por los artesanos y cocineros. Unos siglos más tarde esta prenda empezó a inundar los hogares, sobre todo las mujeres que eran las amas de casa.
El origen del uso del delantal doméstico se remonta aproximadamente a 1800 cuando la mayoría de las prendas menores eran confeccionadas en los hogares. Las mujeres se hacían sus propios delantales que no solo servían a la hora de cocinar, sino también llevar verduras, limpiar la cara a los niños pequeños, como protector al sacar un cazo del fuego…para un poco de todo a modo herramienta multiusos.
Ya con la revolución industrial y el boom de las fábricas y oficios de todo tipo, el delantal formo parte del vestuario laboral en cualquier sector.
Durante los años 20, la moda llego también a los delantales surgiendo así el delantal corto con nuevos diseños y adornos. Durante la guerra, los delantales se usaron para proteger la escasa ropa en los duros trabajos. En los 50 vuelven a ponerse de moda con múltiples variantes y no es hasta los 70 cuando aparecen nuevos materiales de confección que revolucionan el mercado.
En esta época la mujer no quiere ser útil solo en casa, quiere estudiar, trabajar igual que los hombres, elegir cuando tener hijos…esta nueva visión hace que el delantal pase a ser un objeto ícono represor femenino.
Por los 80 ya casi no se usaba y parecía que había llegado el fin de sus días hasta que volvió a ponerse de moda. En la actualidad es un icono en el mundo de la hostelería como referente de un cocinero/a, además de ser usado tanto mujeres como hombres no solo para proteger la ropa, sino también como característica típica de un/a cocinero/a.
Hoy en día es una pieza indispensable como parte de la ropa de trabajo, es sencilla, útil y sobretodo práctica.
Los delantales forman parte del equipamiento de ropa laboral en muchas otras profesiones además de cocina como la hostelería, sector sanitario, limpieza, trabajos domésticos…
En otros sectores pueden verse utilizados por profesores de guarderías o en dependientes de comercio en general. En estos casos el delantal protege la ropa de calle e incluso se pueden personalizar con el logo o imagen de la empresa.
Los materiales con los que se confeccionan los delantales son muy variados, lo más habitual es poliéster, algodón, PVC… pero dependen de su uso. Por ejemplo los delantales de caucho son utilizados por personas expuestas a productos químicos peligrosos o los delantales de plomo son habituales para protegerse de la radiación entre los técnicos de rayos X. Los de PVC o delantales con rizo son ideales para cocina lavando platos ya que están pensados para trabajar con agua.
Dependiendo del uso podemos distinguir entre:
Delantal con peto
Este tipo de delantal es muy común en cocina, en hostelería (camareros/as) y en limpieza. Se caracteriza en que cubre más que el corto, protege el pecho y evita manchar la ropa de debajo. Suelen tener bolsillo para meter las comandas o un bolígrafo.
Se sujeta al cuello y tiene dos cintas de tela traseras para ajustarlo y abrochar.
Los más comunes son de los delantales de tela (algodón con poliéster) donde los podemos encontrar lisos, con estampaciones o el famoso delantal tipo “docella”.
También los hay de PVC, estos delantales impermeables son perfectos para cocina o para comerciantes de pescaderías, fruterías… Los hay de PVC con rizo, PVC fino y PVC grueso.
Delantal corto
El delantal corto como su nombre indica carece de la parte superior, ganando movilidad y soltura. Como ventaja sobre el delantal con peto, se sujeta a la cintura y no al cuello, al ser más pequeño y ligero ofrece mayor flexibilidad y comodidad. Se suele usar entre los camareros/as y suele llevar un bolsillo también para comandas o una libreta.
Delantal francés
Este último es el más elegante con diferencia. Cubre las piernas hasta los pies, ocultando y protegiendo el pantalón frontalmente.
En resumen, el delantal ya no es simplemente una prenda funcional que usaban nuestras abuelas, existen gran variedad de tipos, diseños, colores, materiales, personalizaciones…que hacen que el delantal siga en auge e indispensable.


